-
  ESPEA Nº 1 Nicolas S. Gennero
 



Historia de
la Institución


Corrían las dos primeras décadas del siglo XX, y en la ciudad de Santiago del Estero se insinuaba un promisorio despertar cultural. Las familias acomodadas propiciaban entre sí veladas donde se manifestaban incipientes vocaciones artísticas, especialmente musicales, disciplina ésta en la que el criollo descollaba naturalmente.

A fines del siglo anterior, europeos radicados en la ciudad o hijos de éstos, cultores de la música universal, iniciaban a jóvenes nativos en el conocimiento organizado. Así por ejemplo, a Juan Queirolo, distinguido pianista llegado a Santiago como director de orquesta de una compañía de operetas, se le ofreció enseñar en escuelas provinciales; aceptó y radicose definitivamente junto al violinista Mazzolari. Queirolo muere en 1908 y lo sucede el Maestro José Ruta, quién funda el mismo año el Conservatorio “Verdi”, junto a maestros de la talla de Carlos Messino, Germán Kern y Víctor Lo Bianco. Emigra Ruta y lo sucede Alfredo Grandi, eximio pianista, director y compositor. A ellos se le suma Leopoldo Bonell, un español bilbaíno, músico harto capaz que enseñó en escuelas de la provincia y por mérito propio alcanzó la inspección de música en el Consejo de Educación.

Estos precursores impartían sus conocimientos desde salas privadas llamadas “conservatorios”, y bien pronto habría de verse lo relevante de sus enseñanzas.

Manuel Gómez Carrillo, nacido en 1883, realizaba estudios de piano con Queirolo; Pedro Cinquegrani, con apenas 9 años, era iniciado en el violín por Mossino, y este mismo maestro instruía musicalmente a un pequeño talento de sólo 7 años: Humberto Carfí. Al mismo tiempo, Nicolás Segundo Gennero, nacido en
La Banda, bebía conocimientos con Alfredo Grandi, Floro Ugarte y Jorge Lalevicz. Estos santiagueños, junto a muchos otros imposibles de nombrar en esta breve reseña, fueron los disparadores de la efervescencia musical que daría frutos de oro en la década del 30.

Hasta aquí, es imposible soslayar el genio americanista de estos incipientes creadores e intérpretes, que se acentuaba con un virtuoso músico popular, también compositor e investigador salido de la entraña telúrica: Andrés Chazarreta.

Llegado a ese tiempo, Bernardo Canal Feijoo, Ciro Torres López, Manuel Gomez Carrillo, Emilio Wagner, Orestes Di Lullo, Emilio Christensen, Oscar Juárez, Carlos Abregú Virreira, Pedro Cinquegrani, R. Ponce Ruiz, Santiago Dardo Herrera, lanzan el manifiesto de “
La Brasa”, famosa agrupación cultural, proponiendo diferenciarse del simple “cenáculo tradicional”, organizando y difundiendo “todo acto de afirmación espiritual que pueda servir al problema cultural planteado en ese tiempo”. Y es un poeta natural, integrante de esa agrupación, quien, con un solo verso, como lo pueden hacer los poetas, resumía una grande y acuciante realidad.

Luis Suárez escribía:

“Yo no he tenido guía para elegir la ruta,
Yo no tuve maestros para inciar el vuelo,
Y he sufrido las zarzas de todos los caminos,
Y lastimé mis alas mil veces en el vuelo”.


Era ese el planteo de los tiempos al que aludía “
La Brasa”. Se avecinaba la cuarta década del Siglo XX, y la lírica espiritual, tan propia de nuestra tierra, debía ser moldeada con la enseñanza organizada y sobre todo accesible a los cientos de niños y jóvenes lugareños imposibilitados del aprendizaje por la marginalidad económica.

Ya por entonces Manuel Gómez Carrillo con su “Rapsodia Santiagueña”, ejecutada en París por el gran Director Alfredo Casadessus y gran orquesta, hacía conocer en el mundo su amada y pobre tierra. Ya Pedro Cinquegrani, convertido en un virtuoso del violín, había obtenido su medalla de oro en prestigioso conservatorio porteño, habíase perfeccionado en el viejo mundo, casado por el místico “Colón” y estaba otra vez en su tierra. Humberto Carfí era el primer violín de
la Orquesta Sinfónica del “Auguesteo” de Roma. Nicolás Segundo Gennero tenía en su haber más de 200 obras con motivos de danzas y canciones de Santiago del Estero, entre ellas un Ballet sobre fábula quechua, el “Pala Pala”. Andrés Chazarreta había asombrado al país en el “Polyteama” de la capital argentina con su asombrosa embajada de música y bailes populares santiagueños.

Y fueron precisamente Gómez Carrillo, Cinquegrani y Chazarreta quienes fundan la agrupación “Amigos del Arte” el 8 de febrero de 1930. Una muestra de su labor: el Coro Mixto dirigido por Gómez Carrillo contaba con 120 voces; Cinquegrani dirigía una Orquesta de 50 instrumentistas, entre ellos 30 violines. El Fraile Juan Zurita se distinguía como Técnico de la voz en ese contexto. Un poco antes,
la Sociedad CoralLa Raza” aglutinaba familias en un magnífico coro dirigido por Leopoldo Bonell. Pero aún así, la demanda cultural por el Arte en éstas y otras manifestaciones del espíritu, superaba la oferta existente de Maestros y Técnicos. Era necesaria e impostergable la asistencia del estado.

Creación del Conservatorio Provincial de Música

A fines de 1940 un grupo de inquietos maestros que dirigían conservatorios privados en la ciudad, entre los que se contaban Pedro Cinquegrani, su esposa: María Balzaretti, Enrique Arias, su hermana Sara (pianista también), Leopoldo Bonell y algunos entusiastas más, se abocaron a la tarea de la creación de una entidad dirigida a la enseñanza de la música, pero no solamente del aprendizaje instrumental, sino abarcativa de
la Historia del Arte, con fundamentos y desenvolvimiento técnico encaminada a cristalizar las vocaciones de la juventud santiagueña, y que por sobre todas las cosas fuera gratuita y sin exclusiones de índole alguna. Elaboraron un exhaustivo proyecto y lo presentaron al Consejo de Educación. Tuvo acogida favorable en el entonces Presidente Dr. José F. L. Castiglione, quien firmó el decreto de creación. Consiguientemente se fundó el “CONSERVATORIO PROVINCIAL DE MUSICA” el 11 de marzo de 1941. Su asiento físico: una vieja casona ubicada en calle 25 de Mayo, entre Urquiza y Mitre.

Las clases comenzaron efectivamente el 2 de junio del mismo año. Las tareas de inscripción, el acondicionamiento mínimo del edificio y la integración de los cuadros docentes tomó ese tiempo. Más de 120 alumnos fue la incipiente matrícula; Enrique Arias, su primer Director. Un atractivo sustancial consistía en que el Conservatorio otorgaría títulos habilitantes para ejercer en la materia; por otra parte, no rivalizaba con los Conservatorios privados: por el contrario, complementaba en algunos casos ese tipo de enseñanza. Siete años después ya eran 300 los alumnos, y a la guitarra, el piano y el violín, se agregaron otros instrumentos. Formaban coros vocales y conjuntos de cuerda, constituyéndose de a poco en centro de investigación y difusión musical. Un hecho saliente: Leopoldo Bonell, con 40 niños del Conservatorio organizó una Orquesta Infantil. La mayoría de sus integrantes tocaba la armónica; llegó a presentarlos con gran suceso en el Teatro Rivera Indarte de Córdoba, y tuvo memorables actuaciones en los añós 194l, 1942 y 1943.

El constante incremento de educandos obligó a la búsqueda de mayor capacidad edilicia. Es así que a comienzos del 60, el Conservatorio se traslada a un caserón de calle Avellaneda entre Roca y 25 de Mayo. A mediados de esa década, funciona en Av. Belgrano entre Pellegrini y Libertad.

La Casa Propia.
  Por fin, luego de tanto deambular y muchos traslados, el Conservatorio asienta sus reales. El gobierno del Dr. Carlos Arturo Juárez, siendo Ministro de Educación Antonio R. Zaieck, Sub Secretaria de Cultura Nélida Rojo de Corvalán, Directora de Enseñanza Media Superior y Técnica María F. Tejeda de Bravo, e Inspectora de Música Gladis Corvalán de Argibay, por Decreto Serie “A” 1511 del 28 de noviembre de 1974, adquiere el edificio de calle Libertad 617 para el definitivo asiento del Conservatorio, el deterioro de este edificio obligó el traslado hacia la Ex Escuela de Comercio en calle 24 de septiembre hasta mediados del 2009.

Actualmente la nueva casa de estudios  ubicada en Avenida Belgrano (S) Nº 1289, fue inaugurada el dia 3 de Agosto del 2009.

Autoridades de la Institución



Rectora Normalizadora: Lic Paola Yorbandi

Vice-Rectora (Nivel Secundario): Lic. Susana Curet.

Vice-Rectora (Nivel Superior): Lic. Beatriz Martinelli de Forte


Secretaria: Lic. Lucrecia García


ProSecretario: Prof. José Chavez

Información:

Dirección: Av. Belgrano (S)  Nº 1289 

Horarios de atención: 18:00 hs a 23:00 hs. 


Teléfonos: 0385 - 4212913

 

 






 
 
 
   
 
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=